7 nov 2016

Documentación de la instalación

Es muy importante documentar todo el proceso de instalación inicial: hardware, controladores instalados, particionado, configuraciones, usuarios... y de todos los cambios que realicemos: nuevos programas, funciones, modificaciones de cuentas de usuarios, cambios de hardware, etc.

La documentación de la instalación y la de los cambios nos ayudará a detectar problemas. También ayudará a otros posibles administradores a conocer el estado del servidor. En un caso extremo y en ausencia del administrador, la documentación podría ayudar a salvar la situación.

Los problemas que pudieran surgir se denominan incidencias. Los servidores tratan de solucionarlas cuando aparecen. Estas incidencias normalmente son registradas en alguna aplicación destinada a tal fin, posteriormente, un equipo técnico las solucionará y documentará la resolución.

La mayoría de las incidencias se resuelven sobre el servidor físico, aunque en algunos casos también se puede hacer a distancia, mediante gestión remota. 

Podremos obtener información sobre incidencias en las páginas web de Microsoft España y del soporte técnico de TechNet de Microsoft, además de en foros especializados y diversas páginas web.

Será importante que la empresa tenga contratado el soporte técnico del fabricante o el de alguna empresa colaboradora que ofrezca este soporte (Partner) para agilizar las posibles recuperaciones.

Cortafuegos. Reglas de entrada y salida

El firewall es un software que ayuda a impedir accesos no deseados al equipo a través de una red. Para ello deberemos configurar correctamente las conexiones permitidas.

Accederemos al firewall desde Inicio > Herramientas administrativas > Firewall de Windows con seguridad avanzada. Tendremos reglas de entrada y de salida. Podemos habilitar las inactivas haciendo clic derecho, o del mismo modo, deshabilitarlas, haciendo clic derecho sobre las reglas activas.

Cuando instalamos una aplicación puede crearnos alguna excepción en nuestro Firewall, es decir, una regla que permitirá que nuestro programa funcione. Pero en ocasiones puede no crearse o no hacerlo correctamente, en cuyo caso deberemos reconfigurar la regla o bien crearla.

Para crear una regla deberemos configurar los siguientes aspectos:
  1. Tipo de regla: Deberemos indicar si la regla es sobre un programa, sobre un puerto, si es una regla predefinida del sistema o si es una regla personalizada.
  2. Programa: Elegiremos si la regla se aplica a todos los programas o sólo a una.
  3. Protocolo y puertos: Si en el tipo de regla hemos indicado "puerto", podremos elegir entre aplicar la regla al protocolo TCP o UDP y aplicarla a todos los puertos o a uno o varios específicos. Si elegimos la regla personalizada podremos elegir a qué tipo de protocolo se aplica de los que se ofrecen en un listado.
  4. Ámbito: Si la regla se aplica a equipos locales o remotos indicaremos las IP necesarias.
  5. Acción: Indicamos la medida que debe tomarse. Estas medidas son 3: Permitir la conexión, Permitir la conexión si es segura y Bloquear la conexión. Si marcamos "Permitir la conexión si es segura" podremos requerir cifrado de conexiones o invalidar reglas de bloqueo (que entre en conflicto con esta nueva regla). Además esto nos habilitará un nuevo aspecto de la configuración.
  6. Usuarios y equipos: Este es el aspecto que deberemos configurar de permitir sólo conexiones seguras. Aquí podremos indicar a qué equipos y/o usuarios les permitiríamos la conexión.
  7. Perfil: El firewall tiene 3 configuraciones predefinidas: Dominio, Privado y Público. Aquí podremos indicar en cuáles de los perfiles se aplica la regla que creemos.
  8. Nombre: Por último, podremos darle un nombre y una descripción para identificar la regla. La descripción aunque es opcional es aconsejable, facilita la localización y la identificación de cada regla.

En entradas posteriores configuraremos reglas del Firewall de Windows.

6 nov 2016

Configuración del nombre del equipo y pertenencia a un grupo de trabajo

Cuando instalamos Windows Server 2008 en el equipo, se le asigna un nombre de forma aleatoria. Es conveniente cambiarlo para que sea único en la red y pueda identificarse fácilmente. Para realizar estos cambios debemos acceder al sistema con una cuenta de administrador. A la hora de asignar un nombre podemos seguir las siguientes recomendaciones:
  • Que la longitud no exceda de 15 caracteres.
  • Usar números, mayúsculas, minúsculas y el guión. El nombre no puede estar formado sólo por números.
  • Si se usa DNS en la red pueden introducirse mayor variedad de caracteres.
  • El nombre debe ser único en el dominio o en el grupo de trabajo.
Para indicar un nombre al equipo lo haremos desde la ventana inicial "Tareas de configuración inicial" > Proporcionar nombre del equipo y dominio > Cambiar. Una vez aquí añadiremos un nombre en "Nombre de equipo" y con la casilla de verificación "Grupo de trabajo" activada, añadiremos un nombre de grupo de trabajo. Para aplicar los cambios deberemos reiniciar el equipo.

En un grupo de trabajo cada equipo se usa de forma individual, donde la gestión y la configuración depende de cada uno de ellos. La autenticación se realiza en cada equipo, todos están al mismo nivel de jerarquía, al contrario de lo que sucedería en un dominio.

Particionado del disco

Antes de instalar el sistema deberemos tener en cuenta cómo vamos a particionar el disco duro o si lo vamos a tener todo en una única partición. Esto último no es recomendable, por seguridad deberemos tener al menos una partición para el sistema y las aplicaciones, y otra para los datos. Así si quisiéramos reinstalar el sistema o formateásemos su unidad, los datos no se verían afectados. En instalaciones de equipos clientes es igualmente recomendable utilizar particiones.

Si vamos a instalar algún servicio o aplicación, el fabricante del software podría recomendar, por seguridad, disponer de varias particiones para la aplicación.

A la hora de realizar copias de seguridad tendremos que tener en cuenta el número de particiones que hemos realizado, incluso sería recomendable tener una partición exclusiva para los respaldos.

Por último, disponer de una arquitectura escalable para ampliar los volúmenes del equipo, será una forma sencilla de disponer de nuevas "particiones".

Cómo crear particiones
Las particiones las podremos crear al instalar el sistema:
1. Avanzando por la instalación de W2K8 llegaremos al siguiente punto

2. Seleccionaremos "Opciones de unidad", "Nuevo", elegiremos el espacio que queremos asignarle a la nueva partición y finalizamos con aplicar

3. Este será el resultado

Elegimos la partición para albergar el sistema y haremos clic en siguiente para continuar con la instalación.

También podremos realizar particiones tras la instalación y redimensionar las ya existentes, aunque si están en uso podríamos tener problemas y perder la información que albergan.

Para ello iremos a Inicio > Herramientas administrativas > Administración de equipos > Almacenamiento > Administración de discos y llegaremos al siguiente punto:

Se mostrarán todos los volúmenes disponibles. En nuestro caso sólo disponemos de un volumen que tenemos ocupado enteramente por el sistema, para dividirlo deberíamos primero reducir su capacidad total para poder tener espacio libre para las otras particiones. 

Haciendo clic derecho sobre un volumen o sobre una partición vacía podremos acceder a las opciones de configuración. Estas opciones son:

donde Extender, Reducir y Eliminar serán las más importantes.

Por otra parte, la principal opción de un espacio sin asignar es "Nuevo volumen simple", donde podremos indicar la letra y etiqueta de la unidad, su sistema de archivos y el espacio en disco que le queremos dar.

Compatibilidad del sistema operativo y preinstalación

Si determinamos que necesitaremos instalar un sistema servidor antes de nada deberemos comprobar que es compatible con el hardware de nuestro equipo, o bien, comprobar qué componentes son compatibles con el software servidor y adquirir un equipo a medida.

Existen unas listas, llamadas Hardware Component List (HCL), que suelen encontrarse en las páginas webs de los fabricantes de sistemas donde podremos consultar con qué hardware son compatibles. No obstante, en esas listas no están disponibles todos los componentes del mercado, para ello también es importante que recurramos a las webs de los fabricantes.

También deberemos tener en cuenta los requisitos mínimos y los recomendados del sistema, concentrándonos en los últimos para que nuestro servidor pueda cumplir eficiente y rápidamente con las funciones que necesitaremos. De igual modo los controladores correspondientes deben estar disponibles, firmados digitalmente o deberemos deshabilitar la comprobación de este requisito durante la instalación.

Nos aseguraremos de que el sistema cuenta con todas las funciones y servicios que deseamos. Si no estamos seguros de que el sistema cuenta con lo deseado podemos o testearlo, o llamar al servicio técnico para obtener la información necesaria.

Cómo decidir qué versión instalar
Por ahora trabajaremos con Windows Server 2008, por lo que nos decantaremos por una de sus versiones. Una pequeña información básica de uso de cada una de ellas está disponible en este blog, en la entrada Sistemas operativos en red del mercado. 

Una vez aclaradas las funcionalidades que vayamos a darle al servidor, instalaremos la versión más adecuada, siempre teniendo en cuenta todas las cuestiones necesarias sobre la compatibilidad, tratadas más arriba. Algunas de estas versiones incluyen la posibilidad de una instalación server core, que proporciona el entorno mínimo para la ejecución de los roles de servidor. Las principales ventajas de la instalación core son:

  • Necesidad de mantenimiento reducida.
  • Menor necesidad de administración.
  • Robustez frente ataques: se reduce la superficie de ataque.
  • Menor espacio requerido en disco.
Core se utiliza frecuentemente en caso de querer consumir pocos recursos o de querer aumentar la protección del servidor.

En adelante trabajaremos con la versión Windows Server 2008 Standard, con entorno gráfico.